30 may. 2012

Las variedades de la lengua



Todos los hablantes del castellano compartimos la misma lengua; sin embargo la empleamos de manera diferente según las circunstancias que rodeen nuestro acto de comunicación.
Hay dos tipos de variedades lingüísticas: los registros y los dialectos.

  • Los registros son los que dependen de la situación comunicativa:

Lugar en el que nos encontremos.

La relación que existe entre los hablantes.

La forma de transmisión (oral o escrito).

  • Los dialectos están relacionados con el lugar de origen del hablante.
Dependiendo de la relación que existe entre los hablantes, se diferencian dos registros: coloquial y formal.

  • Coloquial: se mantiene entre personas que tienen una relación de confianza (amigos, familiares...). Cuando utilizamos este registro usamos muletillas (es que, pues, entonces...), pronunciamos relajadamente sin terminar en ocasiones las oraciones, uso de léxico informal (chachi, insti...) y frases hechas (¿de qué vas?, hablar por hablar...), nos referimos con fórmulas cariñosas (cielo, papá, chaval...)
  • Formal: se utiliza con aquellas personas con las que no tenemos cercanía o familiaridad. La pronunciación cuidada, el vocabulario amplio y preciso, el  uso de frases elaboradas , son algunas de sus características.
El castellano, a su vez, presenta múltiples dialectos. Entre los rasgos dialectales más destacados están:
  1. Seseo. Pronunciación de z como s (sapato). Andalucía, Canarias y en toda Hispanoamérica.
  2. Ceceo. Pronunciación de s como z (zopa). En parte de Andalucía.
  3. Yeísmo. Pronunciación de ll como y (cabayo). En casi todas las variedades del español.
  4. Voseo. Uso del pronombre vos en lugar de tú (vos cantás). Argentina y Uruguay.
  5. Utilización de léxico específico de cada región. (celular, pollera, coger en el colo).

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