18 nov. 2014

Quevedo



Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;

Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa. 

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


Francisco de Quevedo



A- Forma

  • Esta composición de Quevedo es un soneto, poema de 14 versos endecasílabos (11 sílabas); dos cuartetos y dos tercetos.
  • La rima de este soneto es perfecta o consonántica: ABBA ABBA CDC DCD.

B- Contenido

  • La mitología griega nos explicaba como tras la muerte  ("la postrera sombra que me llevare el blanco día"), el alma se separa del cuerpo y tiene que ser guiada por Caronte por el río Estigia.
  • El alma abandona todos sus recuerdos cuando inicia el viaje, pero el amor del poeta es tan grande que está dispuesto a desafiar la ley del infierno.
  • El amor es capaz de perseguir por el agua fría el alma que siempre lo había albergado.
  • Se muestra un amor que incluso tras la muerte es recordado, un amor que dio sentido a la vida del poeta y que se lo da  también tras ella.

Amor constante más allá de la muerte es uno de los poemas de amor más bellos compuestos en castellano y que muestra a un Quevedo menos conocido; el poeta del amor.




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